jueves, 18 de enero de 2007

Imprescindible

Siempre...
Siempre ha de existir un mágico sentimiento,
pues por algo, cada humano vive en esta tierra.

Es imposible que la generación sea solo un impulso,
nunca lo he sentido de esta forma,
siempre he tenido la terca fe,
que es mucho mas que eso.

Lo sublime existe en cuanto se imagina,
y hay una finalidad que se ensancha
en la fantasía y el sueño.

No me importan tan solo el reposo y el placer,
es imprescindible la profundidad del ser y el pensamiento.
Se, que por eso que no me parezco a los dioses,
que no anhelan, que no temen. Todo tienen.

Y se, que en donde quiera que el amor exista,
cualquier mísero lugar, es suficiente.
siendo justos,
amorosos,
compañeros.

miércoles, 17 de enero de 2007

Me asalta la duda de Descartes. ¿Que es lo real?

¡Que delirante es el mundo!
¡Que delirante lo torna la humanidad!
Todo el mundo atesora sus delirios
Y es preciso para ello
que se vuelva cada vez mas loco
Todo es una vorágine incontrolable
En un mundo lleno de razonamiento
luchando a muerte por siempre
contra los brotes de irracionalidad.

Pero...¿Es éste un delirio de todos.?
¡No!
Este...
¡Es tan solo mi delirio.!
Mezclado y sin unirse a todos
Los millones mas.

...Revuelvo todas las cosas
En el fondo de la mente
y tan solo me queda una idea.
Es un solo pensamiento
que se vuelve recurrente
Ese es todo mi delirio.

Voy de aquí para allá, y
mi cerebro es una maraña
de emociones frescas,
porque el tiempo se ha detenido
dentro de un razonamiento,
que jamás ha funcionado.

No se como, pero me quedo dormido
cuando no se escucha ya ningún sonido
en la noche interminable.
Después, tal vez nunca sabré si la fruta
Se ha caído de la rama.

Me encuentro de pronto
en el fango de un chiquero.
Estoy de pie, hundido en el excremento
Arriba de los tobillos
y los cerdos me miran con sus pequeños
e inquisidores ojos
debajo de sus orejas puntiagudas.
Apesta el chiquero de los cerdos.
Se me acercan varios de ellos
gruñendo suavemente.
Me mantengo sin moverme,
mientras ellos me huelen a su antojo
y restriegan sus costados ásperos en mis rodillas.
No me sienten agresivo.
Me aceptan.
Y solo soy un cerdo mas, en aquel chiquero.
¡Solo un cerdo mas!.

...Pero la aurora vuelve a teñir el horizonte
con su brillante escarlata, y yo la miro.
Miro el sol, y se que he regresado
una vez mas del nebuloso letargo,
y me atormenta de nuevo el hedor
de toda aquella inmundicia
y la áspera sensación
desde el fondo del pensamiento.

martes, 16 de enero de 2007

Especulaciones sobre "el que actúa mal, termina mal"

Es de sabiduría popular, por lo que se dice experiencia, sin embargo, ¿quien lo puede asegurar?
Si una vez no se ha cumplido ya no es del todo verdadero, si no se cumple dos veces, menos. Así que bajo esta consideración ya comienza a ser incierta tal afirmación, por lo que bajo este punto de vista vendría a ser como todo lo que ha pasado por mi cabeza. Cuestión de probabilidades. Viene realmente la dificultad de la demostración, al intentar saber con verdad como alguien acaba. ¿Como saber si acaba bien o mal?

Por principio todo individuo debería acabar mal, puesto que la vida solo quiere la vida, y ésta se ve segada sin ningún permiso, siendo que toda vida quiere vida por naturaleza. Cada uno reconoce la verdad interiormente y se prepara para lo que no quiere pero sabe inevitable: Generando descendientes que lo sucederán porque el hombre, y todas las demás criaturas, pensantes o no pensantes, al hecerlo quieren la inmortalidad. En este sentido la muerte y como se muera es indeseable, y por tanto, mala sin un verdadero conocimiento de la realidad. Estos son eventos únicos en cada ser, y es del todo imposible determinar el grado de "malo" dada la imposibilidad de morir N veces bajo diferentes condiciones simultáneamente y tomar en cuenta todos los resultados del experimento. pero si fuese posible, aún así, no habrá quien revele los resultados a posteriori.

Por otro lado, no me atrevería a presionar a ningún moribundo para que me explique si se siente bien o mal consigo mismo, así que no tengo ningún dato al respecto. No lo haría jamás, no lo preguntaría, porque el "instante" de la muerte es el único momento estrictamente personal en cada hombre.

Aún mas; me compertaría como un ingenuo si me lanzara a construir una estadística del fin bueno o malo, precipitándome al lecho de cada moribundo para saber la verdad. Nadie querrá decir una palabra en su momento mas íntimo consigo mismo. Cada cual estará concentrado en su propia muerte, porque es el acto mas importante que haya tenido jamás a lo largo de su vida.

He sabido de individuos que han actuado mal toda su vida, y su herencia a la posteridad ha sido un: "No me arrepiento". En verdad, eso me llena de dudas.

lunes, 15 de enero de 2007

Para todo hay una primera vez

Estoy y no estoy, este es mi primer blog, y seguro que lo voy a disfrutar, porque aquí platicaré conmigo mismo, y con quien quiera leer lo que aqí se escriba.